Unidades de uso y tipos de recintos de un edificio, según el DB-HR

En este artículo vamos a  definir las unidades de uso y recintos contemplados en el DB-HR y a desarrollar un ejemplo para mostrar los distintos tipos.

Para una correcta utilización de las tipologías de muros y tabiquerías es necesario tener claro la diferenciación que establece el DB-HR tanto en las unidades de uso como en los recintos habitables. 

Unidad de uso:
Edificio o parte de un edificio que se destina a un uso específico, y cuyos usuarios están vinculados entre sí, bien por pertenecer a una misma unidad familiar, empresa, corporación o bien por formar parte de un grupo o colectivo que realiza la misma actividad. En cualquier caso, se consideran unidades de uso, las siguientes: 

  1. En edificios de vivienda, cada una de las viviendas; 
  2. En edificios de uso hospitalario, y residencia público, cada habitación incluidos sus anexos; 
  3. En edificios docentes, cada aula o sala de conferencias incluyendo sus anexos;

Ejemplo de unidades de uso en un edificio residencial público

Recinto habitable:
Recinto interior destinado al uso de personas cuya densidad de ocupación y tiempo de estancia exigen unas condiciones acústicas, térmicas y de salubridad adecuadas. Se consideran recintos habitables los siguientes: 

  1. habitaciones y estancias (dormitorios, comedores, bibliotecas, salones, etc.), en edificios residenciales. 
  2. aulas, salas de conferencias, bibliotecas, despachos, en edificios de uso docente; 
  3. quirófanos, habitaciones, salas de espera, en edificios de uso sanitario u hospitalario; 
  4. oficinas, despachos; salas de reunión, en edificios de uso administrativo; 
  5. cocinas, baños, aseos, pasillos. Distribuidores y escaleras, en edificios de cualquier uso; 
  6. cualquier otro con un uso asimilable a los anteriores. 

En el caso en el que en un recinto se combinen varios usos de los anteriores siempre que uno de ellos sea protegido, a los efectos del DB-HR se considerará recinto protegido. 

Se consideran recintos no habitables aquellos destinados al uso permanente de personas o cuya ocupación, por ser ocasional o excepcional y por ser bajo el tiempo de estancia, sólo exige unas condiciones de salubridad adecuadas. En esta categoría se incluyen explícitamente como no habitables los trasteros, las cámaras técnicas y desvanes no acondicionados, y sus zonas comunes.

Recinto protegido:
Recinto habitable con mejores características acústicas. Se consideran recintos protegidos los recintos habitables de los casos a), b), c), d). 

Recinto de actividad:
Aquellos recintos, en los edificios de uso residencial (público y privado), hospitalario o administrativo, en los que se realiza una actividad distinta a la realizada en el resto de los recintos del edificio en el que se encuentra integrado, siempre que el nivel medio de presión sonora estandarizado, ponderado A, del recinto sea mayor que 70 dBA. Por ejemplo, actividad comercial, de pública concurrencia, etc. 

A partir de 80dBA se considera recinto ruidoso. Todos los aparcamientos se consideran recintos de actividad respecto a cualquier uso salvo los de uso privativo en vivienda unifamiliar. 

Recinto de instalaciones
Recinto que contiene equipos de instalaciones colectivas del edificio, entendiendo como tales, todo equipamiento o instalación susceptible de alterar las condiciones ambientales de dicho de dicho recinto. A efectos del DB-HR, el recinto del ascensor no se considera un recinto de instalaciones a menos que la maquinaria esté dentro del mismo. 

Recinto ruidoso
Recinto, de uso generalmente industrial, cuyas actividades producen un nivel medio de presión sonora estandarizado, ponderado A, en el interior del recinto, mayor que 80 dBA.

FLUJO DE TRABAJO

Sin entrar en los requerimientos del CTE en cuanto a exigencias acústicas, la mejor manera de identificar tantos las unidades de uso como los recintos es establecer un flujo de trabajo ordenado. 

Se establece una serie de pautas aconsejables a modo de ejemplo. 

  • Análisis unidades de uso. El primer paso a la hora de analizar el proyecto es ver las diferentes unidades de uso que se desarrollan en éste y que dependerán directamente del uso propio del edifico, pues no es el mismo criterio en un edificio docente que en un edificio residencial.
    En el caso de Revit es fácil distinguirlas una vez identificadas mediante la creación de habitaciones; de esta forma añadiendo la información correspondiente a cada habitación el propio programa nos generá un esquema de color.
  • Análisis recintos
    El siguiente paso sería detectar los recintos y la disposición que éstos tendrán en el plano. Del mismo modo que el anterior, identificamos habitación por habitación y obtenemos nuestro esquema de color que nos facilitará el trabajo de manera mucho más eficaz

De esta forma podemos identificar fácilmente a que recinto o unidad de uso pertenece cada una de las habitaciones

CONCLUSIÓN:

La información aportada mediante parámetros de proyecto nos permitirá modificar datos contemplados en el CTE que nos ayudarán para generar el estándar de calidad requerido

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